sábado, 15 de diciembre de 2018

El Colegio te necesita. 18 y 19 de diciembre. Elección de representantes graduades para el Consejo de Escuela Resolutivo del CNBA


Todos vimos los problemas del Colegio en la tele y las redes. Discutimos con amigas y con amigos. Algunos tenemos hijos. Otras recién nos graduamos. Todes estamos preocupades.

Los que se van fueron años erráticos. Se pudo apreciar en el Colegio, en los medios. La relación entre los adultos no es buena. Faltan espacios para que les estudiantes canalicen problemas y entusiasmos. El Colegio no está a su propia altura.

Imaginamos un Colegio:
  • más democrático, en el que las decisiones tengan acuerdo de la comunidad educativa ¿Es pedir mucho?
  • más innovador, interesado en el mundo y la tecnología ¿No es hora?
  • más feminista, que cuide a les jóvenes y les adultes. ¿Puede hacerse algo bien sin eso?


La Asamblea de Graduades es un espacio plural. Hace diez años que el trabajo por el Colegio reúne a personas que militan en política y personas que no, que votan a uno o a otros, que tenemos más de 50 o menos de 20.

Te invitamos a participar de las elecciones con DNI de 8 a 20hs en el CNBA los dìas martes 18 y miércoles 19 de diciembre. Veni a votar, ¡el Colegio te necesita! Para saber si estás en el padrón, clic acá.

Nuestres candidates son:


  • Titulares:
    • Alejandra Ross Beraldi
    • Juan Manuel Valdés
  • Suplentes:
    • Ana Sofía Traversi
    • Julian Bokser



Asamblea de Graduades - lista 26
Representantes Graduados ante el Consejo Escolar Resolutivo
Colegio Nacional de Buenos Aires

jueves, 28 de junio de 2018

El futuro del Colegio. Desafíos para los años 2019-2023.

El objetivo fundamental del CNBA para los próximos años es empezar a participar en un escenario contemporáneo definido por perspectivas globales y cruces de disciplinas. Esto significa orientar el trabajo del CNBA para que nuestras estudiantes y nuestros estudiantes, nuestros profesores y nuestras profesoras, y nuestro personal administrativo tengan las herramientas necesarias para participar de intercambios de conocimientos nacionales, regionales e internacionales.
En términos muy generales se trata de incorporar al CNBA temáticas, experiencias e infraestructura en esta sintonía. Más en concreto, esta visión se expresa en iniciativas tales como:
  • dar un sentido claro a la agenda de intercambios, asegurar el trabajo académico al interior de esa agenda y profundizar su interacción con la cursada regular;
  • buscar mecanismos para lograr mayor centralidad de la enseñanza de idiomas;
  • sumar criteriosamente tecnología en el aula y mejoras de infraestructura en los laboratorios; incrementar las oportunidades de trabajo multidisciplinario;
  • impulsar la enseñanza de habilidades y destrezas;
  • optimizar informáticamente la administración.
Naturalmente, las destinatarias y los destinatarios finales de esta propuesta son nuestras estudiantes y nuestros estudiantes. Sin embargo, las iniciativas orientadas a profesoras, profesores y personal administrativo son esenciales para lograr estos objetivos. Y, en este sentido, también para dar respuesta a malestares larga y ampliamente extendidos en el CNBA, que son desafíos liminares para cualquier proyecto educativo.

Sobre profesores y profesores

Primero, es urgente revertir el extendido aplacamiento de las iniciativas de profesoras y profesores, resultado de años de falta de apoyo a sus iniciativas, favoritismos prebendarios y muy poco interés por sus opiniones sobre la gestión del CNBA. Profesoras y profesores de diferentes materias, orientaciones y trayectorias se lamentan por la ausencia de canales fiables para participar, siquiera opinar, sobre el rumbo que toma el CNBA; por el desinterés por su producción académica; por la pila de obstáculos que deben superar para llevar adelante iniciativas académicas de todo tipo.
Es necesario, entonces, ofrecer un espectro amplio de incentivos a profesoras y a profesores para levantar entusiasmos alicaídos y lograr que la tarea docente en el CNBA vuelva a ser irrigada con la profusa actividad académica de las profesoras y de los profesores. Estos incentivos van desde mejoras en los espacios de trabajo y de descanso, aumento de la cantidad de preceptores, mayor asistencia de parte del personal administrativo, apoyo para gestiones fuera del CNBA, promoción de sus iniciativas y logros, una política positiva para alentar a que las profesoras y los profesores usen las instalaciones del CNBA para ser anfitriones de estas actividades. En general, poner los recursos del CNBA a disposición de las profesoras y de los profesores para acompañarlos en sus iniciativas y para hacer del CNBA un aliado en su desarrollo académico.

Sobre estudiantes

CUIDAR PARA POTENCIAR. Se advierte que la oferta del CNBA todavía tiene que ganar mucha precisión para poder potenciar al máximo a sus estudiantes, y esto en diferentes niveles. Garantizar educación sexual integral desde los primeros años y la implementación del protocolo de intervención institucional ante denuncias por violencia de género, acoso sexual y discriminación de género son tareas de primer orden. Asimismo, la unánime preocupación por la salud de los estudiantes y por las herramientas con las que cuentan para afrontar situaciones de riesgo -en relación a su imagen, a sus consumos y a su integridad sexual-, contrasta, sin embargo, con una política que, aunque sostenida en el tiempo, todavía parece débil y errática. Diferencias marcadas en los abordajes de las diferentes tutoras y los diferentes tutores; ubicación marginal del trabajo de tutorías en la currícula; poca precisión sobre el rol, tareas y responsabilidades de las tutorías; escasez de tutoras y tutores, apenas uno por turno para cada año. Mejorar las condiciones de las estudiantes y los estudiantes del CNBA para manejar las situaciones riesgosas que las rodean y los rodean es hoy tan necesario para su desempeño escolar, como una alimentación suficiente.
TRABAJAR LA HUMILDAD. En segundo lugar, la preparación anímica para después del CNBA. Muchas profesoras y muchos profesores del CNBA, muchas graduadas y muchos graduados, y docentes universitarias y docentes universitarios de los primeros años advierten sobre las dificultades persistentes que un número significativo de nuestras graduadas y de nuestros graduados tiene en sus primeros años fuera del CNBA. Resultados en la universidad por debajo de lo esperado, deserción, dificultades para ordenar un proyecto de formación profesional -cualquiera sea la disciplina, universitaria o no universitaria-, precariedad laboral, ansiedad, y desilusión. Estas dificultades se advierten aun en graduadas y graduados que tuvieron buenos desempeños como estudiantes, a veces, incluso, en estudiantes de muy buenos desempeños.
Acaso una de las causas de estas dificultades en los años inmediatamente posteriores al CNBA sea una distorsión sobre los desafíos que implican esos años. Más concretamente: una desatendida subestimación de las dificultades y una celebrada sobreestimación de las capacidades. Esta visión distorsionada sobre el tamaño de los desafíos y de los recursos con los que cuentan para afrontarlos se vuelven un verdadero talón de Aquiles para muchas de nuestras graduadas y para muchos de nuestros graduados. En este sentido, el CNBA debe ayudar a sus estudiantes a prepararse para su salida del secundario con orientación vocacional, con herramientas para trabajar la construcción de un proyecto personal, trabajando la humildad.
Este problema, vital en muchos sentidos, debe ubicarse entre las prioridades del CNBA para evitar malograr años de esfuerzo, trabajo e inversión del CNBA y de sus estudiantes y familias. Sobre esto no se ha hecho nada en los últimos años; es muy probable, incluso, que la conducción actual no llegue siquiera a advertir o entender este problema.
ENSEÑANZA Y TECNOLOGÍA. El CNBA debe asumir conscientemente el desafío que plantean Internet y las tecnologías de la información a la enseñanza, por dos vías principales. Por un lado, logrando que las experiencias académica, curricular y administrativa resulten un entrenamiento para profesoras, profesores y estudiantes sobre cómo sacar provecho de las fuentes electrónicas de información, tales como bibliotecas, foros y archivos digitales. Por el otro lado, con un trabajo específico sobre la materia Informática. A este respecto hay muchas discusiones sobre cuál debería ser la orientación de una materia asi y sobre si sería necesario aumentar su carga horaria. Algunos temas que deben estar en la agenda de una reforma de esta materia deben ser: elementos de programación, redes e internet, diseño, aplicaciones. En todos estos temas se trata de aprender a usar las herramientas, pero, también, de ofrecer conocimientos para una apropiación reflexiva de la tecnología, de sus oportunidades y riesgos, de sus efectos sobre la vida cotidiana, la privacidad, la producción de valor y la democracia.
EXTENSIÓN. La actual oferta de extensión es profusa, organizada y abarcativa, pero requiere de criterios más precisos y curados para ser, más que un apéndice, un órgano fundamental de la oferta académica del CNBA. Los diferentes elementos de esta oferta -los temas, las metodologías, los perfiles de los docentes, las instituciones asociadas- dan señales a nuestras estudiantes y a nuestros estudiantes sobre la misión, los objetivos y los valores del CNBA.
En este sentido, la oferta de extensión puede ser uno de los más eficaces canales para estrechar lazos entre la comunidad educativa, si se la organiza a tales fines. Por ejemplo, si el formato taller deja su lugar al formato club en el que participen diferentes generaciones y diferentes claustros, creando, así, una completa y nueva zona para el tejido social de nuestra comunidad. De esta manera, también, la oferta de extensión puede volverse un mecanismo extraordinario para fomentar que nuestras estudiantes y nuestros estudiantes pasen más horas en el edificio.

Sobre la administración

Si no están acompañadas de mejoras en los procesos administrativos, las iniciativas esbozadas hasta acá pueden quedar reducidas a meros efectos de cosmética. En este sentido, cualquier administración futura va a encontrar en las trabajadoras y en los trabajadores administrativos un aliado irremplazable para que estas mejoras ganen calado y se asienten en el CNBA. Con esto en mente, identificamos dos prioridades para atender en la organización administrativa: información de alumnos compartida por las administraciones de los tres turnos y gestión informática.
INFORMACIÓN EN LOS TRES TURNOS. La administración separada por “turno” de la información sobre alumnas y alumnos parte el CNBA en tres organizaciones administrativas diferentes, ignorando que la experiencia de padres, estudiantes, profesoras y profesores no responde a esa distribuciòn del tiempo. Los estudiantes, por su parte, participan de deseables actividades a contraturno; profesoras y profesores, por otra parte, tienen horas desparramadas a lo largo de la semana en diferentes franjas horarias; padres y madres, finalmente pueden necesitar hacer trámites o consultas fuera del horario de cursada de su hija o hijo. Esta balcanización se ve agravada por la fragmentación entre oficinas: es frecuente que la secretaria de alumnos, las rectorías, el departamento de orientación vocacional no manejen los mismos datos de estudiantes y otros participantes de la comunidad educativa. Como ejemplo: el CNBA no cuenta con una padrón unificado de graduadas y graduados, para saber si alguien se graduó en el CNBA es necesario recurrir al archivo en el que conviven indiscriminadamente documentos de muy diferente tipo: listas de la secretaría de alumnos, actas de actos de colación de grado, registros informales.
GESTIÓN INFORMÁTICA. En este mismo, sentido, el organigrama del CNBA abunda en redundancias innecesarias: la supervisión por turnos existe, además de a nivel vicerrectoral, a nivel de los regentes; los registros de personal, alumnos, padres, yacen dispersos y disímiles en vicerrectorías, secretarías, personal, tesorería, departamentos de alumnos. El peso de los favores en la organización, en detrimento de criterios de racionalidad administrativa, hizo que el organigrama se salga de cauce. Esto genera un administración oscura, territorio fértil para situaciones informales, superposición de tareas, incongruencias, incluso, arbitrariedades. Para reducir la sobrecarga burocrática, la próxima gestión puede ayudarse de infraestructura informática. Mejoras en el sitio web, campus virtual, sistema de comunicación interna, sistema de gestión escolar, sistemas de gestión en biblioteca y archivo y renovación del parque informático de las oficinas. Los beneficios de estas herramientas ya están probados en muchos otros colegios y en facultades de nuestra universidad, como también el apoyo de las trabajadoras y los trabajadores a estas iniciativas que facilitan sus tareas y mejoran su rendimiento.
Estos puntos son señalamientos preliminares para construir un diagnóstico más completo del CNBA, que sea representativo de las preocupaciones de los diferentes claustros. En este camino, entre los muchos temas que deben ser incorporados a la discusión podemos señalar:
  • MEJORAR LA PERMANENCIA
  • IMPULSAR LA FORMACIÓN DOCENTE
  • MEJORAR LAS CONDICIONES DE TRABAJO DE PROFESORAS Y PROFESORES
  • HACER VALER EL PATRIMONIO
  • MEJORAR LA INFRAESTRUCTURA

jueves, 15 de diciembre de 2016

Plataforma 2017-2018

Ante las elecciones para el CER
Hace ocho años empezó a funcionar el Consejo de Escuela Resolutivo del Colegio Nacional de Buenos Aires. Este organismo nos dio por primera vez a los graduados voz y voto en los asuntos del Colegio, a través de la elección de dos representantes.
En ese momento se constituyó la Asamblea de Graduados, un espacio de vocación plural con la aspiración de canalizar las inquietudes y los aportes de todos los ex alumnos del CNBA interesados en el funcionamiento del Colegio.
Ante la próxima elección de un rector para el CNBA, esta elección del CER es especialmente relevante. La cuestión no se agota en la elección de una figura: es momento de que la comunidad educativa en su conjunto participe en el diseño de un programa que fije metas claras para el Colegio a lo largo de los próximos diez años.
La Asamblea de Graduados busca ser un engranaje que contribuya a la articulación de los distintos sectores de la comunidad para el diseño de ese programa.
Queremos participar y alentar la participación en una discusión honesta, democrática e informada sobre el futuro del Colegio. En este sentido, nuestros puntos de partida son tres:
Defensa de la educación pública de calidad
El Colegio encarna un ideario que combina la vocación por la excelencia y el compromiso con la igualdad de oportunidades. Si conserva un prestigio que hoy tienen pocas instituciones públicas, es por haber permanecido fiel a estos valores.
El CNBA, con todas sus limitaciones, es la prueba de que una formación de calidad, con vocación democrática e igualitarista, es posible. Por eso preservar y ampliar el legado del Colegio es defender la educación pública.
Sostener la calidad educativa y ampliar el compromiso igualitarista son los pilares fundamentales para cualquier proyecto de CNBA.
Esta tarea es un esfuerzo constante, que requiere del trabajo de la comunidad educativa en su conjunto, y del respaldo de los organismos estatales correspondientes. La jerarquización de la planta docente, la atención a las necesidades de los estudiantes y aspirantes y la preservación del patrimonio del Colegio son lineamientos prioritarios para el futuro cercano.
El CNBA debe aspirar a un cuerpo docente de excelencia y bien remunerado. Es necesario sostener y profundizar la política de concursos acentuando en cada oportunidad la necesidad de que esos procesos se den del modo más transparente posible.
Creemos además que es momento de dar algunas discusiones sobre actualización curricular. La comunidad educativa debería además comenzar a planificar la inclusión de un uso razonable y pautado de la tecnología en las aulas.
Es necesario además ampliar el alcance del curso de ingreso, para hacerlo tan accesible como sea posible y acercar al Colegio cada vez más en la dirección de la igualdad de oportunidades.
Por último, si bien existe una clara conciencia del valor del patrimonio arquitectónico del Colegio, hay un gigantesco patrimonio cultural, encarnados en revistas, historias y archivo, que sólo ha empezado a rescatarse en años recientes, con la participación activa de la Asamblea de Graduados y de numerosos ex alumnos.
Participación de la comunidad educativa en las decisiones
Cualquier proyecto educativo exitoso depende del esfuerzo y el compromiso de sus docentes y sus estudiantes, y por eso hemos insistido en estos años en la articulación con los distintos organismos representativos, para no perder de vista la experiencia concreta de quienes habitan el Colegio.
Al mismo tiempo, desde nuestro lugar de graduados, hemos establecido contactos con numerosos ex alumnos de distintos lugares del mundo, dedicados a distintas actividades y con distintos aportes para hacer. Muchos de ellos se mostraron dispuestos a poner su tiempo, energía y recursos a disposición de los alumnos del Colegio. A pesar de nuestros esfuerzos, las gestiones del Colegio han sido históricamente reticentes a habilitar la participación de personas y grupos que son vistos como externos a la comunidad educativa.
Nosotros hemos visto la firmeza de los lazos que unen a los ex alumnos con el Colegio. Conocimos muchísimos graduados con un enorme grado de compromiso, dispuestos a colaborar desinteresadamente con el CNBA. Desaprovechar ese potencial es contradictorio con los objetivos de asegurar una formación de excelencia, abrir el Colegio a la comunidad y fortalecer los vínculos de los exalumnos entre sí y con el Colegio
Adopción de prácticas pedagógicas y administrativas basadas en la evidencia
La experiencia de estos ocho años en el CER nos permitió observar que muchas decisiones relevantes son tomadas de modo intuitivo, sin recabar información pertinente ni consultar la información disponible.
Hace tres años propusimos la implementación de un seguimiento estadístico de los estudiantes. La información necesaria está disponible, y solamente hace falta sistematizarla para que sea fácilmente analizable. Esto constituiría un aporte valiosísimo a la discusión sobre las causas de la pérdida de regularidad de los alumnos. Sin esta información, es imposible tomar medidas que atiendan específicamente el problema.
Del mismo modo, el Colegio debería apuntar a un proceso de racionalización administrativa: la unificación de las vicerrectorías, la informatización de multitud de trámites, la accesibilidad de la información pública y la eliminación de trabas burocráticas deberían ser una prioridad para los próximos años.
La Asamblea de Graduados: un espacio abierto
Desde su inicio la Asamblea fue integrada por ex alumnos de diferentes promociones y diferentes corrientes políticas bajo la convicción de que es posible enriquecer la educación pública con creatividad, afecto y dedicación. Seguimos pensando que la educación es una empresa colectiva que requiere estrechar y extender la colaboración entre el Colegio y todos los actores de la comunidad.
Quienes la integramos expresamos nuestro compromiso con el Colegio de muchas maneras que exceden nuestra participación en el Consejo Escolar Resolutivo, y creemos que la participación en él es sólo una de las muchas intervenciones posibles para los graduados comprometidos con el presente y el futuro del Colegio.

La Asamblea de Graduados es un espacio abierto a todos los ex alumnos que compartan la vocación por preservar el legado del Colegio y el compromiso por mejorarlo. Nuestro compromiso con el Colegio se refleja en nuestro trabajo cotidiano dentro y fuera del CER. Todos los ex alumnos interesados en acercarse personalmente o comunicarse con nosotros son bienvenidos a hacerlo, en cualquier momento del año y desde cualquier lugar del mundo.

martes, 15 de septiembre de 2015

viernes, 24 de julio de 2015

CNBA: la creación entre el conflicto y la inercia

Toda institución se sostiene en una cierta construcción de identidad asociada a tradiciones y costumbres, marcas de origen de los órdenes más diversos, ideales explícitos y tácitos, reglamentaciones y legalidades, mecanismos de representación y márgenes de disputa que pueden poseer mayor o menor dinamismo. En el caso de un colegio y, en la particularidad del CNBA, estas características cobran una dimensión problemática.

La identidad “oficial” del Colegio de la patria está, a priori, en estrecha relación con el discurso que sostiene esa denominación. La patria es la patria de la generación del ochenta, del Colegio que funciona como emblema del enciclopedismo decimonónico y de los intereses de las clases dominantes de la Argentina: elitismo, eurocentrismo, latín, griego, francés, premios Nobel y acá se viene a estudiar.  Pero también hay otra identidad: la del Colegio que se quiso transformar a sí mismo, y que la militancia estudiantil a través de las décadas luchó –y lucha- por conseguir.

El Colegio Nacional de Buenos Aires alberga dentro de una misma majestuosidad edilicia un conglomerado de conflictos que hacen difícil la posibilidad de establecer parámetros comunes en cuanto a una posible definición de su naturaleza identitaria. Es cierto que no hay nada más complejo que la determinación de una identidad –cualquiera sea-, y que tratándose de una institución con una historia robusta en materia de intereses en pugna y luchas ideológicas de los más variados signos, la tarea se vuelve prácticamente imposible (más allá de torpes esbozos de significantes como “excelencia académica” o “meritocracia”, por nombrar dos ejemplos ilustrativos que no escapan a su inscripción en ciertas corrientes retórico-ideológicas).

En este sentido resulta innegable que, pese a la dificultad por describir su esencia –suponiendo que la hubiera- o, mejor dicho, por la imposibilidad inherente a esa tarea, la inercia es una característica distintiva de la institución.

La identidad, entonces, se falsea gracias a la inercia -resultado forzado de los conflictos- que produce una unidad artificial y atenuante de la disputa.  

Todo intento de cambio choca contra alguno de los discursos –inconciliables entre sí- sobre lo que es el CNBA, de modo tal que si para una postura A una determinada propuesta está en sintonía con los principios del Colegio, para B será una traición a las premisas estructurantes del mismo. Ante esa situación, una burocracia sólida se abocará a hacer que dicha propuesta (inevitablemente conflictiva) termine reducida a papeles archivados en el fondo de los cajones del olvido, de modo tal que todo continúe inalterado.

La inercia, se dirá con razón, tiene su aspecto “útil” y su reverso indeseable: por un lado, permite una relativa atenuación del conflicto mediante su permanencia en un estado de equilibrio inestable, mientras que obstaculiza toda solución a los problemas existentes. Dichos problemas, vale la aclaración,  se reconocen desde todos los sectores: la cantidad de alumnos libres, la necesidad de pensar nuevas estrategias pedagógicas, la reforma de los planes de estudio, etc.

La negación de todo tipo de transformación profunda por el peso inercial del status quo es un problema estructural del Colegio que, a juicio de quienes escriben, amenaza los intereses de todas las partes involucradas y, fundamentalmente, pone en riesgo la relativa estabilidad que hasta ahora se había logrado mantener.

¿Por qué en el último tiempo la situación se ha vuelto particularmente crítica?

Quizás –no deja de ser una conjetura, pero cómo intentar responder sino a través de ella- porque el CNBA se encuentra frente a conflictos en gran medida inéditos, que requieren de estrategias innovadoras que mediante la inercia burocrática y política (y decimos política porque la burocracia responde a una configuración de la dinámica institucional que es eminentemente política e incumbe por igual a estudiantes, docentes y autoridades) resultan imposibles de implementar.

El nivel de consumo de drogas legales e ilegales entre los estudiantes es preocupante, y se inscribe en un contexto cultural donde el exceso y el borramiento de los viejos andamiajes de estructuración simbólica son elementos constitutivos centrales. La falta de contención, la exigencia académica desprovista de toda contemplación de la formación humanística y social, de preocupación por el otro y por el cuidado de uno mismo, hacen que el Colegio reproduzca prácticas vetustas que no dan respuesta al contexto contemporáneo ni a las necesidades específicas de sus estudiantes.

Al mismo tiempo que la salud emocional y física de los alumnos escapa al interés institucional, la tan enarbolada excelencia académica muestra su deterioro en la exuberante cantidad de estudiantes que pierden la regularidad o se llevan materias a las mesas de examen de diciembre y marzo.

Ninguno de los dos grandes discursos mencionados al comienzo supone que este escenario se condice con sus aspiraciones. Podríamos decir que existe una identidad del colegio reprimida que, aparentemente, no es representada por nadie. Sin embargo existe y se hace evidentemente visible para todos, irrumpiendo en esta disputa identitaria explícita.

Es esta identidad incómoda y negada, la que amenaza el equilibrio inestable de carácter inercial que viene resistiendo al tiempo: la identidad degradada desborda un esquema obsoleto que no la puede incluir en ningún discurso existente.

En un marco como el descripto, las tensiones políticas y la problemáticas mudas impiden dar lugar a instancias reales de debate, intercambio y creación conjunta de alternativas La intransigencia alentada por un sentido épico de ciertos sectores dominantes de la militancia estudiantil, junto con la necedad y la indolencia que se desprenden de las actitudes y acciones de las autoridades, configuran un escenario en el que resulta extremadamente compleja la instrumentación de medidas que afecten de lleno las problemáticas actuales.

Somos conscientes de que del breve desarrollo de las encrucijadas mencionadas no se deriva un mecanismo de resolución claro de los conflictos y los problemas urgentes que señala la coyuntura.
En definitiva, nos encontramos en el eterno litigio entre creación, conflicto e inercia, con el agravante de que la inercia no está pudiendo contener los síntomas cada vez más pronunciados de cuestiones relegadas por demasiado tiempo…

Escribimos sobre un colegio y sentimos que estamos escribiendo sobre cuestiones que van mucho más allá de una institución educativa. Se trata, sospechamos, de los conflictos humanos: de la política, del orgullo, de la voluntad de trascendencia, de la rebeldía, de la nostalgia, de la búsqueda. La sombra de lo infranqueable, del límite, de la irreductibilidad de las disputas en su trasfondo más elemental, amenaza con el derrotismo. Pero, también, tomar noción de la complejidad de los problemas es una condición necesaria para vislumbrar transformaciones posibles. La fuerza de lo inercial siempre acecha, y es contra ella donde se despliega el mayor de los desafíos. La pretensión de una solución única y salvadora no deja de ser una fantasía imposible y mesiánica. Sin embargo, la renuncia a toda posibilidad de cambio resulta igualmente inconducente.

Compartir estas palabras en su naturaleza intempestiva y sincera es la humilde apuesta a la que nos abocamos. Confiamos en la potencialidad de lo escrito para producir diálogos, interrogantes y compartir anhelos que puedan traducirse en las voces de cambio tan necesarias para emprender los caminos sinuosos del porvenir.

Julián Doberti y Rocío Palacín, julio de 2015

lunes, 1 de junio de 2015

Sobre los alumnos libres

En años recientes se ha instalado en la agenda del Colegio Nacional de Buenos Aires la necesidad de atender la situación de los alumnos que pierden la regularidad.
El fenómeno no es nuevo, pero la preocupación sí: estudiantes, docentes, padres y autoridades lo reconocen como un problema y demandan una solución.

El problema de la tradición

Este dato es conocido por la gran mayoría de las familias que cada año eligen que sus hijos hagan el curso de ingreso para entrar al Colegio. La exigencia especial que este requisito implica es, al igual que su infraestructura y su prestigio, una de las características distintivas del Colegio.
Algunos argumentan que es precisamente este apego a la tradición, esta falta de vocación de reformarse, lo que expulsa alumnos del Colegio. El dilema es complejo: ¿no es justamente la tradición de exigencia y prestigio (al menos una parte de) lo que atrae a las familias hacia la institución?
Por supuesto, la mera persistencia en el tiempo de un mecanismo institucional no es un argumento suficiente para su preservación. Cualquier mecanismo que tenga efectos perniciosos debería ser revisado, pero reformar un diseño institucional sin una evaluación adecuada es una imprudencia evitable. Creemos que esta evaluación no ha sido hecha aún.
De cualquier forma, el apego a la tradición no puede dar cuenta de la totalidad del problema: si el Colegio no cambió, y la tasa de deserción sí, la explicación de lo que haya ocurrido tiene que buscarse en otro lado. El contexto en el que el Colegio se inserta probablemente se haya transformado en las últimas décadas. 
La dificultad radica en que es imposible precisar qué transformaciones se produjeron sin disponer de la información relevante.

El problema de la información

Por ejemplo, no sabemos cuál ha sido la tendencia de la tasa de deserción en los últimos años. El consenso implícito sugiere que se mantuvo más o menos estable durante todo el siglo XX y empezó a aumentar en los últimos 15 años. No podemos descartar la hipótesis, simplemente porque los datos no están disponibles públicamente.
Tampoco sabemos cómo se compara la deserción de los alumnos del CNBA a la del resto de los colegios secundarios de la ciudad. Si el problema fuese que el CNBA “expulsa a susalumnos” deberíamos poder ver que adolescentes del mismo nivel socioeconómico tienen menos chances de terminar el secundario si lo inician en el CNBA que si lo hacen en otros colegios.
Nos falta información, además, sobre la naturaleza misma del problema al interior del CNBA. ¿Cuántos alumnos desaprueban materias durante el ciclo lectivo de marzo a noviembre? ¿Cuántas materias? ¿Qué materias? ¿Cuántos exámenes se aprueban en las mesas de diciembre? ¿Cuántos en marzo? ¿Cuántos de los alumnos que pierden la regularidad desaprueban dos, tres, cuatro o más materias en la última mesa de marzo?
Sin esos datos es imposible proponer una solución. La propuesta reciente de las autoridades de la UBA de modificar el régimen de regularidad se hace sin saber a cuántos alumnosbeneficiaría.

El problema de los incentivos

La propuesta de reformar el régimen de regularidad del CNBA tiene un defecto conceptual más grave: parte del supuesto de que el centro del problema es la última mesa de examen de marzo. Lo cierto es que no es probable que así sea: el estudiante que no logra aprobar las materias en marzo suele ser un estudiante que desaprobó más materias de lo conveniente, tanto durante el año como en la mesa de diciembre.
Por otra parte, dado que la experiencia y la teoría de la elección racional muestran que losindividuos se adaptan a las normas, permitir dos materias previas podría resultar en un aumento de las materias desaprobadas en las instancias anteriores a la mesa de marzo
El problema de los alumnos que pierden la regularidad es mucho más amplio que el aplazo en un examen.
Cualquier reforma que quiera mejorar el rendimiento de los estudiantes dentro del Colegio debería aspirar a maximizar la cantidad de materias aprobadas durante el año, en lugar de pretender poner un parche cuando ya es demasiado tarde.

Los pasos a seguir

Es necesario que toda la información pertinente esté disponible para que la comunidad educativa del CNBA y todos los especialistas en educación interesados puedan aportar una opinión informada.
Es necesario llevar adelante una investigación que involucre a profesionales de la educación, de las ciencias sociales y de la estadística para obtener conclusiones fiables respecto del problema de los alumnos que pierden la regularidad en el CNBA. Tal investigación debería comenzar lo antes posible, con la perspectiva de tener los resultados disponibles para comienzos del próximo ciclo lectivo.
Hasta ese entonces, cualquier medida tomada para paliar la situación de los alumnos libresdebería tener carácter provisorio.
Santiago Armando
Consejero Graduado 2012-2014

viernes, 12 de diciembre de 2014

Lista 26 - Asamblea de Graduados

Elecciones de representantes graduados 2015-2017
CANDIDATOS LISTA 26 "ASAMBLEA DE GRADUADOS"

Titulares
Pablo Radondy Seijas - promoción 2012
Matías Butelman - promoción 2006

Suplentes
Nicolás Andrés García Roel - promoción 2006
Gabriel Puricelli - promoción 1984

Quiénes somos

Asamblea de Graduados es un espacio de confluencia del que participamos una diversidad de graduados identificados con diversas corrientes políticas del campo popular y democrático, y provenientes de distintas experiencias generacionales (desde la refundación del CENBA con la vuelta a la democracia a la lucha por la democratización de los preuniversitarios en el 2007, pasando por la resistencia al menemismo de los 90). A lo largo de seis años y durante tres períodos como representantes del claustro delineamos un camino y dimos los primeros y firmes pasos de un programa de acción para el Colegio. Motiva nuestro trabajo la convicción de que es posible enriquecer la educación pública con creatividad, afecto y dedicación, y la idea de que la educación es una empresa colectiva que requiere estrechar y extender la colaboración entre el Colegio y todos los actores de su comunidad.

Qué creemos


Un colegio para los estudiantes
La misión del Colegio es formar estudiantes y formarlos bien: con conocimiento, con valores, con compromiso.  Para alcanzar ese objetivo el Colegio debe destinar todos los recursos y esfuerzos disponibles a su pleno desarrollo durante los años que pasan en los claustros. Estas ideas no siempre rigen sobre la vida del Colegio, y las necesidades de los estudiantes ven reducida su prioridad frente a discusiones del claustro de profesores, conflictos administrativos o las inconvenientes acomodaciones políticas de unos u otros. En ese contexto, la participación política de los estudiantes es un recurso válido para incidir en la agenda de la institución, y debe ser alentada, no censurada. Es una expresión legítima del compromiso con lo público que el Colegio trasmite a quienes atravesamos sus aulas. Eventuales escenarios de conflicto los resolveremos con diálogo, respeto y compromiso. En definitiva, dando lo que el Colegio les exige.

Acompañar la máxima responsabilidad
Si los estudiantes son el centro del Colegio, los profesores son quienes cargan con la máxima responsabilidad. Ellos trabajan día a día en las aulas y conocen de primera mano las necesidades y desafíos de la misión del Colegio, las faltas o incongruencias de los programas y de plan de estudios o las deficiencias edilicias. No hay Colegio sin profesores. Es por esto que su participación en la programación escolar es imprescindible.

Extender la comunidad
La representación en el Consejo Escolar Resolutivo es una de las formas de participación en el Colegio que tenemos los graduados. Nuestro lugar, externo a las dificultades de la vida cotidiana de docentes y alumnos, nos exige ser respetuosos de los tiempos y las formas de quienes estudian y trabajan en el colegio. Entendemos que el rol de los consejeros debe ser, ante todo, atender a las necesidades de los otros claustros y fomentar los entendimientos.

Pero además sabemos que hay muchísimos graduados más que dispuestos a acercar al CNBA ideas, tiempo y trabajo. Vemos en esta disposición un recurso valiosísimo, una fuente inagotable de experiencias para enriquecer la vida del Colegio. Por eso trabajamos para extender la comunidad y abrir nuevos canales de participación para los graduados interesados en ofrecer su colaboración.

Qué hicimos
Trabajo en el CER

Durante los últimos años la cuestión de la creciente cantidad de estudiantes libres fue un tema central en las discusiones del Consejo Escolar Resolutivo. Nuestra posición se articuló en torno a tres ejes:
  1. el problema necesita de cambios estructurales y no sólo de contención de la situación
  2. es necesario disponer de estadísticas que permitan analizar el problema
  3. es necesario brindar más herramientas y oportunidades para los estudiantes sosteniendo la excelencia académica que caracteriza al colegio.
Sobre esta base acompañamos el proyecto de los estudiantes para ampliar las clases de apoyo y nos manifestamos en contra de medidas efectistas a corto plazo, que no contribuyen a solucionar el problema de fondo.

Boletín electrónico

Desde el CER impulsamos la creación de un boletín electrónico para establecer una comunicación fluida entre el CNBA y  la comunidad de graduados. Al día de hoy tiene cerca de 6500 suscriptores.

http://www.cnba.uba.ar/extension/graduados/boletin-informativo

Red CNBA

A principios de 2013 el Programa de Graduados inició el desarrollo de un nuevo directorio en línea de alumnos de todas las promociones, antiguas y presentes. La Red CNBA hoy se encuentra en un período de prueba, a la espera de los últimos ajustes antes de su lanzamiento definitivo.

http://www.cnba.uba.ar/novedades/red-cnba-colabora-con-el-testeo

Por el Mundo
Desde el CER incentivamos la creación de nuevas comunidades de graduados que viven alrededor del mundo. A algunas ya existentes desce hace tiempo se sumaron en 2013 varias nuevas, que estimularon el intercambio entre quienes viven fuera, y también prestaron asistencia a egresados que por diversos motivos viajaron a esos países.

http://www.cnba.uba.ar/extension/graduados/por-el-mundo

Día de Trabajo Compartido
Desde el CER impulsamos la creación del programa "Día de Trabajo Compartido" para que los graduados podamos colaborar con los trabajos del Departamento de Orientación Vocacional. El "Día de Trabajo Compartido" se trata de que los estudiantes tengan un encuentro con graduados cuyas trayectorias profesionales les resultan interesantes. Para participar, los graduados tienen que completar un formulario online que los dejará inscriptos en la base de datos y así poder ser contactos por los estudiantes a través del Departamento de Orientación Vocacional. Creemos que de esta manera el encuentro entre las promociones de diferentes años resulta en beneficio de los estudiantes, y afianza un sentido de camaradería y solidaridad. 

http://www.cnba.uba.ar/extension/graduados/orientacion-vocacional

Archivo de Discursos de Promoción

Desde el CER impulsamos la creación del Archivo de Discursos de Promoción, que tiene por objetivo recopilar y exponer los discursos que se pronuncian en los actos de graduación y, también, en las reuniones de aniversario de las promociones. Confiamos en que este trabajo es un aporte a construir una memoria colectiva de nuestro Colegio y de las discusiones que lo atraviesan según pasan los años. 

lunes, 17 de diciembre de 2012

LISTA 26 ASAMBLEA DE GRADUADOS

ELECCIONES DE REPRESENTANTES GRADUADOS 2013-2015
CANDIDATOS LISTA 26 "ASAMBLEA DE GRADUADOS"

Titulares
Paula García Roel
Promoción 2008.

Santiago Armando
Promoción 2004. 

Suplentes
Gabriel Puricelli
Promoción 1984.

Ignacio Guarna
Promoción 2010.


Los compromisos son nuestros, las propuestas son de todos.
 
Elecciones // Comprometidos con el Colegio // El 19 y 20 de diciembre los graduados del CNBA podemos ejercer nuestro derecho de votar representantes para el Consejo Escolar Resolutivo. Este órgano de cogobierno funciona desde 2009 y está integrado por 8 docentes, 4 estudiantes, 2 graduados y 1 no docente con voz pero sin voto. Quienes integramos la Asamblea de Graduados hemos participado de todas las elecciones del claustro. En dos ocasiones, hemos obtenido la mayoría. En todas las oportunidades, dimos las causas de nuestro compromiso político: https://www.facebook.com/adegraduados?fref=ts En este tiempo hemos construido un camino y un programa: diálogo con los estudiantes, trabajo con la organización docente, resolución democrática de los conflictos en el Consejo Escolar Resolutivo con la efectiva participación de los representantes de todos los claustros, impulso al acercamiento de los graduados al Colegio, subordinación de las diferencias de política nacional a los consensos sobre el Colegio. 

Los Estudiantes // Un Colegio para los estudiantes //  El único sentido del Colegio es formar estudiantes. Formarlos bien. Con conocimiento, con valores, con compromiso. El Colegio es para los estudiantes y se debe a ellos plenamente. Esto exige destinar todos los recursos y esfuerzos a su pleno desarrollo durante los años que pasan entre los claustros. Estas ideas, aunque lógicas, no siempre imperan. En reiteradas ocasiones las necesidades de los estudiantes son corridas del centro de la vida del Colegio, desplazadas por las discusiones del claustro de profesores, los entuertos administrativos o las inconvenientes acomodaciones políticas de uno u otros. Nosotros, por el contrario, reclamamos para los estudiantes todo: los mejores docentes, la mejor biblioteca, el mejor comedor. Reclamamos, también, que su participación política sea antes alentada que censurada. El compromiso con lo público –el suyo, aunque diferente, igual al nuestro en aquellos años- es uno de los valores más importantes que el Colegio nos ha legado. En sus tiempos, con sus formas, en su lenguaje, la movilización política estudiantil no nos preocupa sino que nos entusiasma. Eventuales escenarios de conflicto los resolveremos con diálogo, con respeto y con compromiso. En definitiva, dando lo que el Colegio les exige.

En este sentido, hemos trabajado con ellos en la reforma de 6to año para que permita el ingreso a más carreras de la UBA; en el proyecto para que los alumnos libres puedan ser oyentes durante la cursada; en las movilizaciones en defensa del campo de deportes, habiendo conseguido este año, junto a toda la comunidad educativa, que la Justicia fallara a favor de la UBA en el conflicto en torno al Campo de Deportes, garantizando de este modo el uso del mismo por parte del Colegio.

Los profesores // Acompañar la máxima responsabilidad // Si los estudiantes son el centro del Colegio, los profesores son quienes cargan con la máxima responsabilidad. Trabajando día a día en las aulas, los profesores conocen de primera mano necesidades y desafíos de la misión del Colegio. Conocen las incongruencias de los programas curriculares, la adecuación edilicia a las necesidades pedagógicas, las dificultades y las expectativas de los estudiantes, las necesidades y aspiraciones de quienes están en aula frente a los estudiantes, es decir, ellos mismos. No hay Colegio sin profesores. Atender sus reclamos y necesidades es prioritario, su participación en la programación escolar es imprescindible. Esto exige recibir su participación académica y también política, trabajar con sus representantes, apoyarlos en sus reclamos. 

En estos años en el Consejo, la Asamblea de Graduados ha trabajado codo a codo con los profesores. Tenemos diálogo con los diferentes sectores agremiados, hemos defendido sus derechos en el marco del CER y los acompaños en sus reclamos fuera del Colegio. Nuestra propuesta para la última elección de rector, en 2010, fue resultado del debate con el único colectivo docente que se organizó para presentar una propuesta surgida desde las aulas.

Los graduados //  Mediar, participar // Nuestro programa para el claustro tiene dos ejes: mediación y participación. En primer lugar, mediación entre los actores del Colegio. Nuestro lugar, externo a las dificultades de la vida cotidiana del Colegio, nos exige ser respetuosos de los tiempos y las formas de las labores de quienes estudian y trabajan en el Colegio. Con esta perspectiva, entendemos que nuestro rol debe ser, ante todo, atender a las necesidades de los otros dos claustros. En segundo lugar, sabemos que nuestro deber es, también, nutrir el claustro. Es decir, impulsar el acercamiento de los graduados al Colegio. Esto requiere facilitar las vías para que los graduados puedan concretar el insistente deseo de apoyar el crecimiento del Colegio; conectar a los graduados que se acercan para ofrecer su colaboración; garantizar la posibilidad de acceder al Consejo y a la administración del Colegio a todos los graduados que estén interesados en ello. Compartimos todos el ánimo de devolver algo.

Desde su fundación y hasta el día de hoy, la Asamblea de Graduados ha dialogado con todos los sectores de graduados que, de una u otra forma, quieren aportar al Colegio. Para eso conversamos con quienes participan de la Asociación de Ex Alumnos, tanto con la mayoría como con la minoría de la Comisión Directiva; tenemos un diálogo constante y fluido con todos los grupos que participan de las elecciones del claustro, con ellos hemos trabajado en elecciones anteriores y lo volveremos a hacer en el futuro; instamos a las autoridades que a incluyan a los graduados en los canales y acciones de comunicación oficiales del Colegio.

La política nacional // Pluralidad // De quienes participamos de Asamblea de Graduados algunos apoyan la política del Gobierno Nacional, otros la critican. [S1] Con posiciones y candidatos de diferentes adscripciones, la génesis, las discusiones y los sucesivos representantes que la Asamblea de Graduados aportó al Consejo Escolar, surgieron siempre de este encuentro. No porque no haya diferencias sobre el Colegio y, más aun, sobre la política de nuestro país. Sino porque hace cuatro años que aprendimos a priorizar los acuerdos que podemos lograr acerca de las necesidades del Colegio.

Participar de Asamblea de Graduados no es, entonces, una posición sobre política nacional. No porque ésta omita el debate sino, porque hemos aprendido a hacer algo con él.

La elección del rector // Compromisos y criterios //  Una de las tareas más importantes que tendrán las nuevas representantes y los nuevos representantes del claustro en el Consejo Escolar Resolutivo será participar de la discusión y la elección que definirá las candidatas y los candidatos para la próxima renovación de rectoría. El mecanismo de elección es incierto. El Consejo Superior de la UBA, actuando unilateralmente y en contra de los compromisos que había asumido, determinó que la tarea del CER se limitará seleccionar una terna no vinculante de candidatos. Nosotros creemos que la comunidad del Colegio debe tener un poder de decisión efectivo sobre la designación de la persona que ocupará la rectoría. Por eso nos opusimos a este mecanismo de designación en su momento y consideramos que debe ser modificado.

En cualquier caso, tenemos claros los criterios que guiarán nuestro proceder, que son los mismos que guiaron nuestros votos en las últimas dos renovaciones. En cuanto al mecanismo de elección, consideramos central la elección democrática al interior del Colegio con participación de los tres claustros y la discusión con todos los grupos que participan en las elecciones del claustro de graduados.

En cuanto a la candidata o el candidato que avalemos, privilegiaremos siempre su idoneidad por sobre sus alineamientos políticos. La persona que ocupe el rectorado debe ser alguien con un profundo conocimiento de la vida del Colegio; tener un programa de gestión comprometido con la innovación pedagógica, la calidad académica y la inclusión; crear instancias públicas para la discusión del programa de gestión y comprometerse a lidiar con la cotidianeidad del Colegio mediante diálogo con todos los claustros.

Balance 2009-2012



ELECCIONES DE REPRESENTANTES GRADUADOS 2013-2015
Balance 2009-2012

El miércoles y jueves de esta semana van a tener lugar una vez más las elecciones de representantes graduados en el Consejo Resolutivo del CNBA. Habiendo participado desde este espacio ya por dos períodos, nos proponemos acercar a nuestros compañeros graduados un balance de nuestro trabajo hasta ahora.

De 2009 a 2012: avanzando por la democratización del colegio

            En 2009 se abrió una nueva etapa en la vida institucional del CNBA con la creación del Consejo Escolar Resolutivo, órgano de “cogobierno” con facultades resolutivas limitadas compuesto por 8 docentes, 4 estudiantes, 2 graduados y 1 no docente sin voto (designado por el sindicato mayoritario del claustro). La existencia de un consejo con capacidades resolutivas fue una consigna histórica del movimiento estudiantil preuniversitario, y fue conseguido gracias a la fuerte movilización de estudiantes y docentes en los años 2007-2008 en reclamo de la Democratización.
En este marco surge Asamblea de Graduados ante las primeras elecciones del claustro, constituyéndose  como un espacio amplio y abierto de participación. Comprometido con el proceso de Democratización. Apostando a construir un nuevo perfil de graduado, comprometido con la realidad de la institución, dispuesto a trabajar con la comunidad educativa (y especialmente con los estudiantes) en la tarea de pensar y construir un mejor Colegio.
En estos cuatro años la realidad del CNBA ha variado enormemente. En los primeros años de intervención en el Consejo, los graduados nos encontramos con un Colegio fuertemente movilizado. El movimiento estudiantil se organizó y encaró con seriedad el desafío de intervenir en el órgano de cogobierno recién conquistado. Presentó la mayor parte de los proyectos discutidos en el CER siendo el claustro con mayor dinamismo, contrastando fuertemente con la mayor parte de los consejeros docentes (con mayoría casi automática, dedicados a dilatar todas las discusiones planteadas y con escasa capacidad al momento de proponer alternativas).
El CER en sus primeros años, a pesar de todas las trabas que se le pusieron, fue un escenario central de la discusión sobre el modelo de Colegio que es necesario construir. Era frecuente la alta concurrencia a sus sesiones de estudiantes (y en ocasiones también de docentes, que de diversas maneras fueron organizándose y expresando posiciones alternativas a las de sus representantes) que desbordaba la capacidad física del salón.
Los graduados acompañamos en cada momento al movimiento estudiantil y la comunidad educativa. Así, le exigimos a la UBA que abandonara la inacción y defendiera el Campo de Deportes (en 2012 un fallo judicial puso fin a la disputa de propiedad a favor del Colegio). Junto a estudiantes y docentes apoyamos un Proyecto de cursada como oyente para alumnos libres, cajoneado por las autoridades y los consejeros docentes.

La elección del nuevo Rector
En julio de 2010 el Consejo Superior de la UBA destituyó a la rectora González Gass. Junto a docentes y estudiantes rechazamos y resistimos aquella medida totalmente arbitraria. Durante un mes entero se resistió la entrada de la rectora-interventora designada por el CS, mientras el Colegio siguió funcionando sin autoridades en forma autogestionada, con estudiantes y muchísimos docentes organizados para sostener el dictado de clases, a la vez que intervenían activamente en la discusión del rumbo a seguir. Desde un primer momento estuvo claro que el eje central del conflicto era la designación del futuro rector.
La situación se destrabó en septiembre, cuando el CER aprobó un reglamento para elección de Rector que establecía la votación directa de todos los claustros, con ponderación de los resultados de cada claustro de acuerdo a la composición del Consejo. Sin embargo dicha resolución fue vetada por el Consejo Superior que estableció unilateralmente un mecanismo de elección antidemocrático, utilizado en aquel momento y hoy todavía vigente. El CER debía realizar una votación secreta a fin de conformar una terna de candidatos a Rector, previo estudio de sus Proyectos. Sin consignar los votos recibidos por cada candidato, dicha terna (ni siquiera de carácter vinculante) sería elevada al Consejo Superior para que allí se designe al nuevo Rector.
Si bien se produjo un fuerte rechazo al mecanismo de elección, el proceso siguió adelante. Se discutieron públicamente las 5 candidaturas presentadas en un debate en el Aula Magna. Asimismo los estudiantes organizaron una votación de su claustro para definir qué candidatura apoyar, obteniendo el proyecto del Colectivo Docente (cuyo candidato a rector fue Carlos González) el 90% de los votos. Desde Asamblea de Graduados apoyamos y colaboramos con el proyecto del Colectivo Docente, no sólo por reconocerlo como el mejor proyecto académico-pedagógico, sino también por haber sido elaborado colectivamente por un gran número de docentes fuertemente comprometidos con la institución.
La candidatura de Carlos González recibió 7 de los 14 votos en la votación del CER. Sin embargo, el Consejo Superior designó como rector a Gustavo Zorzoli, quien sólo había obtenido 3 votos.

La gestión Zorzoli


            La gestión de Zorzoli tuvo desde su inicio un objetivo claro: reconstruir la autoridad central de la rectoría por sobre los claustros estudiantil y docente, ambos muy movilizados, poniendo un freno a la discusión democrática al interior del Colegio.
Para lograr dicho objetivo tuvo una doble estrategia. Por un lado la agresión (despido de 27 docentes, sanciones a estudiantes por expresarse políticamente, persecución a docentes opositores, restricciones a la organización estudiantil, imposición de concursos docentes con un reglamento muy poco claro). Por otro lado la demagogia (trato informal vía Twitter, segunda instancia de exámenes en marzo, promesa incumplida de las netbooks, programa de libres como oyentes muy mal implementado).
            En este nuevo contexto la movilización estudiantil y docente se redujo considerablemente, y el funcionamiento del CER reflejó la nueva situación. Sus discusiones (nuevamente bloqueadas por la mayoría docente rápidamente alineada con la nueva gestión) no tuvieron la misma repercusión en la comunidad que en años anteriores. Se volvió común la toma unilateral de decisiones por parte del rector. Aún así, junto con los estudiantes conseguimos plantear distintas iniciativas a través del Consejo en estos años, siendo las más relevantes la creación de una Beca para los aspirantes del curso de ingreso (que ya funciona desde 2012) y la reforma de 6to año, que a partir de 2013 incorporará nuevas materias permitiendo acceder directamente a un mayor número de carreras de la UBA.
La gestión Zorzoli ha demostrado incapacidad y/o desinterés a la hora de solucionar los problemas pedagógicos que atraviesa la institución. En este sentido debemos mencionar la instauración de una segunda instancia de exámenes en marzo. Es imposible no reconocer la faceta “positiva” de esta medida que permitió mantener la regularidad a un número importante de estudiantes que la hubiera perdido. Sin embargo, la institución no ha tomado ninguna iniciativa concreta destinada a explicar por qué tantos alumnos se llevan tantas materias, ni ha buscado ningún tipo de solución al respecto. De esta forma, la segunda instancia en marzo no es más que una medida destinada a reducir la cifra de alumnos libres (que el rector exhibe como un “logro”) sin atender el nudo de la cuestión.

2013-2014: Retomar el proceso de Democratización

 En los últimos cuatro años los graduados apostamos a continuar con el proceso de Democratización, colaborando activamente con docentes y estudiantes en el marco del CER y por fuera del mismo también. Hoy Asamblea de Graduados vuelve a presentarse para seguir colaborando y defendiendo los mismos principios.
Tras el estancamiento de los últimos años, hoy se abre la oportunidad para el movimiento democratizador de retomar la iniciativa. En las elecciones docentes recientemente realizadas resultó ganadora la lista UNIDAD (frente entre el Colectivo Docente y la agrupación Raúl Aragón) por sobre la lista oficialista AMADEO JACQUES, obteniendo cada lista el 58% y el 35% de los votos respectivamente. Por primera vez en cuatro años el CER contará con consejeros docentes que (esperamos) no bloqueará esterilmente cada nueva discusión. 
Nuevos desafios esperan a docentes y estudiantes en esta nueva etapa. Dentro de dos años el CER deberá encarar el proceso de elección para el próximo rector. En este sentido, el primer desafío planteado para la comunidad educativa es volver a discutir el mecanismo de selección que tanto rechazo generó hace dos años.